lunes, 9 de marzo de 2015

S.U.R.V.I.V.A.L.

Las indicaciones siguientes, que se presentan en forma de acróstico a partir de la palabra inglesa SURVIVAL (supervivencia) para facilitar su memorización, constituyen una primera lista de medidas básicas y, lo que es más importante, centran la mente en los quehaceres más inmediatos, sublimando así el miedo y soslayando el peligro de pánico.
ü Size up the situation (Hazte cargo de la situación) ¿Estoy herido?- ¿qué medidas de urgencia debo tomar?- ¿en qué estado físico se encuentran mis compañeros de grupo?; ¿qué peligros inmediatos existen?; ¿hay algún detalle previo para la situación actual que me permita saber cómo he de proceder para tener las máximas probabilidades de sobrevivir?; ¿agua potable?; ¿alimentos?; ¿cuáles son las condiciones meteorológicas y geográficas?; ¿puede algo de lo que me rodea contribuir a la supervivencia?
ü Undie haste makes waste (No tengas prisa indebida) Evítese todo movimiento inútil o sin un objetivo preciso. Es importante conservar la propia energía en tanto no se tenga una idea completa de la situación. En las condiciones que nos ocupan, la energía es un factor más valioso que el tiempo salvo en casos de urgencia médica. Debe pues evitarse toda actividad física que no esté en función de un plan y unas tareas específicas. La actividad gratuita engendra un sentimiento de desamparo que fácilmente puede culminar en pánico.
ü Remember where you are (Recuerda dónde estás) Nada deprime tanto en una situación de supervivencia como "perder" el punto de partida, por perdido o aislado que se esté, siempre nos encontraremos en alguna parte. Saber dónde se está. La supervivencia es una actitud mental, positiva, de cara a nosotros mismos y a lo que nos rodea. Una vez memorizadas y analizadas las sugerencias que preceden, tendremos ya trazado el camino por donde han de discurrir nuestras acciones y tareas más urgentes.
ü Soledad y Tedio La soledad y el tedio son compañeros inseparables del miedo y el pánico, pero, al contrario de estos últimos, no se apoderan de nosotros brutal y repentinamente, sino con suavidad y de manera gradual, sin que nos demos cuenta. En general sobrevienen una vez concluidas las tareas básicas de supervivencia y cubiertas las necesidades más apremiantes. La soledad y el tedio deprimen al individuo y socavan su voluntad de sobrevivir. El antídoto psicológico contra ambos estados de ánimo es el mismo que se emplea para combatir el miedo y el pánico: mantener la mente ocupada. Establézcanse prioridades y cometidos que disminuyan la incomodidad, incrementen las posibilidades de rescate y garanticen la supervivencia el mayor tiempo posible. Téngase en cuenta eventuales emergencias que uno pueda verse obligado a afrontar, haciendo planes y tomando medidas en consecuencia. Elabórese un programa. Este, además de proporcionar ya cierta seguridad, ocupa la mente con los quehaceres que implica. Las actividades han de ser amplias o bien deben ser repetitivas. Soledad y aburrimiento solo pueden darse en ausencia de una línea positiva de pensamiento y conducta. En situaciones de supervivencia quedan siempre muchas cosas por hacer.
ü Sobrevivir En Grupo La dinámica de grupos es a veces una ayuda y otras un peligro para la supervivencia individual. Obviamente, el disponer de muchas manos para ejecutar tareas y el contacto con otras personas contribuye a una mayor firmeza psicológica; pero conviene recordar que las dificultades inherentes a la supervivencia pueden verse multiplicadas por el número de individuos que han de sobrevivir. La supervivencia colectiva introduce en ocasiones un nuevo elemento destructor como es la disensión que debe evitarse a toda costa. Así como las reacciones individuales en circunstancias de supervivencia se vuelven automáticas, así también ha de suceder con el grupo. Los grupos que trabajen al unísono obedeciendo a jefes responsables tienen las máximas probabilidades de sobrevivir. Si no hay jefe designado deberá elegirse uno. Atendiendo a los siguientes factores, mejorarán no poco las relaciones amistosas del grupo:
· Organícense actividades en orden a supervivencia colectiva.

 · Reconózcase a un miembro del grupo como jefe. Este delegará en otros miembros ciertas responsabilidades específicas y mantendrá a todos al corriente de lo que se hace.


No hay comentarios:

Publicar un comentario